Alaska – La verdad al desnudo: La tauromaquia es cruel
Alaska, líder de la popular banda Fangoria, es uno de los rostros más reconocidos de la música española... pero se niega a cantar nada a favor de las corridas de toros. Cada año, más de 40 mil toros son masacrados por la industria de la tauromaquia en España. La cantante se quitó la ropa y posó desnuda con tres baderillas clavadas en su espalda, intentando que la gente se ponga a sí misma en la piel del toro que sufre durante las corridas.
Esta atractiva publicidad fue presentada por Alaska durante el Festival de San Isidro en Madrid – uno de los eventos taurinos más grande y sangriento, que se extiende durante cuatro semanas. Alaska declaró que ha estado rodeada de la cruel tauromaquia durante toda su vida, y quiere que eso deje de ser así.
"El primer marido de mi madre era torero. Así que asistir a corridas de toros desde pequeña me pareció lo más normal del mundo", dice Alaska. "Pero cuando creces, te detienes y piensas: 'Un momento, ¿qué está pasando aquí? No creo que esto sea correcto y debo hacer algo al respecto'. Mi manera de hacerlo es no temer decir lo que pienso y mantener la mente abierta... No es correcto hacerle daño a nadie: ni a un niño, un perro o un toro".
La última encuesta Gallup (2006) reveló que el 82% de los ciudadanos españoles entre 15 y 24 años, no están ni remotamente interesados en la tauromaquia. Sin embargo, todos quienes pagan sus impuestos en España están financiando a la industria de las corridas de toros cada año. Los toreros tienen la libertad de entrar al ruedo, los toros no. Desde el momento en que los animales son transportados a la plaza, su suerte está echada.
Los toros son debilitados intencionadamente a través de varios métodos, incluso se les llega a drogar y golpear con sacos de arena con este fin. En una corrida tradicional, al animal se le clavan lanzas en su lomo para romper los músculos de su cuello y desangrarlos. Luego se les clava banderillas para que las heridas no puedan cerrar y la pérdida de sangre continúe. Sólo después de este tormento, el torero comienza a agotar al abatido animal, que colapsa. Se le perfora los pulmones con una espada y luego se le "descabella" con una daga que corta su columna vertebral para inmovilizarlo. Aún consciente, se le encadena y arrastra por la arena, para llevarlo al matadero.
Puedes ayudar
Únete a Alaska para levantar la voz por los miles de toros que mueren durante las corridas de toros cada año.
Por favor, escribe al Presidente José Luis Rodríguez Zapatero y exige el cese inmediato de las corridas de toros en España.
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